martes, 17 de junio de 2014

La Bella y La Bestia: Los orígenes del cuento y sus versiones

Hace tiempo que tenía pendiente esta entrada, desde que vi la última versión de "La bella y la bestia". En esta entrada podréis ver los orígenes del cuento, los mensajes ocultos del mismo y las distintas versiones que existen. Personalmente me gustaría que hicieran una versión digna del cuento de Villaneuve, que hasta ahora no se ha llevado a la gran pantalla y tiene más fantasía. Mas abajo podréis leer en que consiste esa versión. ¿Os venís conmigo en otra ocasión al mundo de los cuentos? Pues allá vamos:

La historia de La Bella y la Bestia ha circulado durante siglos por toda Europa, tanto en forma oral como escrita, y, mucho más recientemente, en adaptaciones cinematográficas (algunas memorables, como el clásico Disney y para mí la mejor adaptación del mismo). Muchos expertos han señalado similitudes entre este cuento e historias clásicas de la Grecia antigua, como Cupido y PsiqueEdipo o El Asno de Oro de Apuleyo
La primera versión escrita que ya desarrolla el cuento tal como lo conocemos hoy fue publicada en 1740 por la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en La jeune américaine, et les contes marins: son una serie de relatos explicados por una anciana durante un largo viaje por el mar. Villeneuve escribía cuentos de hadas basados en el folclore europeo, para distracción de sus amigos y conocidos en bailes y salones.Una primera versión escrita de La bella y la bestia se atribuye a Giovanni Francesco Straparola, aparecida en su libro de cuentos Le piacevoli notti, en 1550. Una temprana versión francesa presentaba al padre como un rey, y a la Bestia como una serpiente. Charles Perrault popularizó este cuento en su recopilación Contes de ma mere l’oye (Cuentos de mamá ganso), en 1697. Otros autores como Madame d'Aulnoy, con su cuento Le Mouton (La oveja) o Giambattista Basile, en el Pentamerone, también escribieron variaciones de la misma historia.



La aristócrata francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711 - 1780) había emigrado a Inglaterra en 1745, donde empezó a trabajar como profesora y escritora de libros sobre educación y moral. Habiendo leído la novela de Villeneuve, la abrevió en gran medida y la publicó en 1756 como parte de la colección Magasin des enfants, ou dialogues entre une sage gouvernante et plusieurs de ses élèves. Tomando los elementos clave de la historia original, Beaumont omitió muchas escenas de los orígenes o las familias de los protagonistas y modificó la escena de la transformación de la Bestia, que en el original de Villeneuve acontece tras la noche de bodas. Escrito como complemento educativo para sus alumnos, muchos de los detalles escabrosos o subversivos del original fueron suprimidos.

La tradición francesa de esta época consistía en elaborar historias cotidianas, con una tendencia a desarrollarlas sobre un trasfondo de emociones humanas en lugar de azares o designios mágicos. Eliminaban todo lo que era sangriento o cruel; escribían de forma directa y concisa, con un estilo sobrio y sin adornos. Los cuentistas franceses adaptaron sus historias a su propio gusto clásico, lógico y hasta racional. Perrault inició una tendencia que se apartaba de esta forma tradicional de narrar cuentos, y las mujeres que le siguieron, Lhéritier, Madame d'Aulnoy y Beaumont, fueron aún más lejos. El más humilde de los hombres, en sus cuentos, era un caballero; los pastores eran príncipes disfrazados y la mayoría de los protagonistas siempre son reyes o reinas.La versión de Beaumont se consideró ya entonces la más característica, hasta el punto de que, solo un año después, en 1757, ya fue traducida al inglés, como The Young Misses Magazine, Containing Dialogues between a Governess and Several Young Ladies of Quality, Her Scholars.
Estas influencias en la historia explican las diferencias existentes entre la versión actual de La bella y la bestia, a través de estos escritores franceses, y las versiones más tradicionales.


Interpretación

De entrada, el cuento simboliza la animalidad integrada en la condición humana, pues en muchísimos mitos y cuentos populares se habla de un príncipe convertido, por arte de hechicería, en un animal salvaje o en un monstruo, que es redimido por el beso y el amor de una doncella.

La bella y la bestia también se puede interpretar como la llegada de una niña a su mayoría de edad y a su sexualidad. Concebido el amor de su padre, que la adoraba por encima del resto de sus hermanas, como un amor puro, la niña percibe la sexualidad como algo perverso, y todo hombre que sienta un deseo sexual hacia ella es una bestia. Solo a partir del momento en que Bella es capaz de asimilar las relaciones sexuales como humana y adulta, puede alcanzar la felicidad. Pero otra variante de este concepto sería que el sentimiento de la Bestia es primitivo y brutal, pero el amor de la mujer lo transforma en algo humano y comedido, que en el cuento vendría simbolizado por la transformación física de Bestia a Príncipe.
El cuento también se ha interpretado como crítica a los matrimonios por conveniencia. Las primeras versiones del cuento provenían de personas de clase alta del ancien regime francés, donde tales uniones eran habituales. La unión de una chica, especialmente joven, con un hombre mucho mayor que ella, sin su consentimiento, se observa como metáfora en la narración. El cuento critica estas prácticas, pero al mismo tiempo reivindica que, si las mujeres buscan en el interior de sus ancianos maridos, pueden encontrar al ser bondadoso que se esconde tras la apariencia de Bestia. O que ellas mismas consigan esa transformación por medio de su amor.


La historia de La bella y la bestia aparece en otras muchas culturas en diversas formas. Aarne-Thompson enumera 179 cuentos de diferentes países con un tema similar. Generalmente, son tres hermanas: la más joven, Bella, es pura y bondadosa, mientras que las otras dos muestran algunos de los peores rasgos humanos: avaricia, envidia, soberbia. Bella no recibe ningún nombre, simplemente es la más joven de las hermanas, y recibe su apodo por su belleza, y por ser la preferida de su padre. Nunca aparece la figura materna, obviando así los conflictos que supondría que tal figura se opusiera a que la niña se fuera a vivir con un monstruo. Al mismo tiempo, se permite que la relación con el padre, normalmente rico, sea mucho más estrecha, y posibilite el desarrollo de la narración. Aunque la Bestia pueda adquirir muchas formas (serpiente, lobo e incluso un cerdo), el motivo es siempre el mismo: es rico y poderoso, pero nunca bello o atractivo. En un momento determinado, Bella se separa de la Bestia, que cae, por alguna extraña razón (amor, traición, designios mágicos de su maldición), terriblemente enferma y yace moribunda. Los remordimientos de Bella, ya sean en forma de una simple lágrima vertida o un viaje hasta el fin del mundo por volver con su amado, salvan a la Bestia, y ésta se transforma en un hermoso príncipe. La belleza implícita de la Bestia resurge cuando Bella es capaz de atisbarla bajo la desagradable apariencia exterior.



El cuento también se puede situar en un contexto psicológico. Los hombres suelen ser pasivos; las ancianas poco o nada comprensivas; Bella, la más joven, siempre es pura y virginal, y su mayor deseo es una rosa. Para griegos y romanos, la rosa era el símbolo del placer, asociado al lujo y a la extravagancia. Representaba la flor del amor y el romance. Resalta el amor de Bella hacia su padre, al pedirle que le traiga una rosa. Cuando el padre cae enfermo y moribundo, se puede interpretar en un sentido literal o en sentido figurado, ya que el amor de Bella ya no es hacia su progenitor, sino hacia la Bestia.
La Bella y la Bestia es un cuento de hadas tradicional europeo. Narración de la que hay múltiples variantes, su origen podría ser una historia de Apuleyo, incluida en su libro El Asno de Oro (también conocido como Metamorfosis), titulada Cupido y Psique. La primera versión publicada fue obra de la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en 1740.


Versión de Beaumont


Esta es la historia de un rico mercader que tenía tres hijas. Dos de ellas eran presuntuosas y vanidosas, y la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era, sin embargo, humilde y bondadosa. Todas tenían siempre pretendientes dispuestos a casarse con ellas. Pero mientras las dos primeras rechazaban despectivamente a todos los candidatos, ya que ansiaban casarse con un noble, Bella los recibía y conversaba con ellos, aunque los rechazara cortésmente. Un golpe de mala fortuna hizo que el mercader perdiera todas sus riquezas, por lo que todos los pretendientes desaparecieron, ya que el dinero era el único motivo para casarse con semejantes mujeres. Bella, sin embargo, siguió recibiendo proposiciones, pero las siguió rechazando. Cierto día llegó la noticia de que uno de los barcos del mercader había llegado a puerto con mercancías. Sus dos hijas mayores le pidieron que les trajera joyas y vestidos, pero Bella le dijo que solo con una rosa ya la haría feliz.

Regresando de las del puerto, el mercader se acuerda del pedido de su menor hija, por lo que decide ir a un lúgubre castillo que se hallaba algo cerca. Justo después de coger una rosa del bello y oscuro jardín, una horrenda bestia lo sorprende y lo encierra en su castillo.
El mercader suplica por poder ver a sus hijas una última vez, a lo que la bestia responde que puede marcharse para verlas una vez más, pero a cambio tendrá que traer a una de ellas para que ocupe su lugar. El mercader vuelve a su hogar y le explica lo acontecido a sus hijas, tras lo cual Bella se ofrece para ocupar el lugar de su padre, para regocijo de sus hermanas y desesperación de su anciano progenitor. Bella le recuerda a su padre que las promesas se dan para cumplirse. Y que si ella no hubiera pedido una rosa nada habría sucedido.

Sin embargo, una vez allí, la Bestia le concedió la libertad a su padre exhortándole a no volver jamás. Y gentilmente llevó a Bella a unos ricos aposentos, para que viviera toda su vida en el castillo. Al cabo de un tiempo la Bestia pidió a Bella que se casara con ella, pero Bella le respondió que solamente le concedería su amistad. Pasaron tres meses agradables en el castillo, donde la Bestia llenaba de atenciones a Bella, y ella le correspondía con gestos de amistad. Cierto día, Bella vio en su espejo mágico que su anciano padre estaba muy enfermo, y rogó a la Bestia que le permitiera verlo una última vez, a lo cual la Bestia se negó rotundamente. Pero poco después aceptó con la condición de que Bella volviera tras una semana. Ella lo prometió agradecida y partió hacia su hogar. Una vez allí, sus hermanas, tristemente casadas con personas de bajo nivel, maquinaron una trampa para que Bella estuviera en su casa más de siete días. Al darse cuenta de que había roto su promesa, la muchacha parte rauda hacia el castillo y encuentra a la Bestia tendida en la hierba, agonizando, por la tristeza que le había causado la traición de Bella. Ella se arrodilla ante el monstruo, que exhala ya sus últimos estertores de vida y, entre lágrimas, le suplica que no muera, ya que le ama y quiere ser su esposa. Al escuchar estas palabras, la Bestia se transforma mágicamente en un bello príncipe, que a causa de la maldición de una bruja había sido mutado en Bestia hasta que ninguna mujer quisiera casarse con él.
Bella y el príncipe pasaron el resto de sus días felices en el castillo, junto a su padre, mientras que las hermanas fueron transformadas en estatuas, pero sin perder la consciencia, para que fueran testigos de la felicidad de su hermana.

Versión de Villeneuve


La versión original de Villeneuve es mucho más extensa que la de Beaumont. En casi 400 páginas, Villeneuve explica muchos detalles que Beaumont omite. Principalmente, todo el trasfondo familiar, tanto de Bella como del Príncipe. Bella es la hija del rey de las Islas Felices, y su madre es un hada malvada. El hada pretende matar a Bella, por lo que el rey la oculta, haciéndola pasar por uno de los doce hijos de un rico comerciante. Por su parte, el príncipe perdió a su padre siendo muy joven, y su madre, ocupada en guerras para defender su reino, le puso al cuidado de un hada (la madre de Bella). Una vez que el príncipe es adulto, el hada trata de seducirle, pero al rechazarla éste, lo convierte en Bestia. 
Casi la mitad de la historia de Villeneuve se centra en las guerras entre hadas y reyes, y dedica largas páginas a la historia de las familias de Bella y el príncipe. También compone una visión del castillo mucha más oscura y mágica que la tradicional.
Beaumont omitió todo este trasfondo familiar y trágico, desvinculándose del sentido que Villeneuve le quiso dar a su historia: una ácida crítica a la sociedad en que las mujeres que eran obligadas a casarse por conveniencia, siendo algunos de aquellos maridos peores que su Bestia. Eliminando todos los personajes secundarios, Beaumont adaptó, o readaptó, la historia, bajo los simples arquetipos del cuento de hadas, siguiendo los mismos esquemas que otras variantes anteriores de la misma.
Esta versión de Beaumont es la que se considera tradicional, y ha sido la más extendida y conocida. Todas las interpretaciones, adaptaciones y versiones posteriores se han basado en la versión de Beaumont, y no en el original de Villeneuve. Lo cierto es que de esta versión sí que me encantaría ver una película en acción real, no os parece? 

13 comentarios:

  1. La Bella y la Bestia es una de mis películas favoritas de Disney, por no decir la que más, pero desconocía la historia que iba tras ella (alguna idea tenía de la hija de un mercader y el regalo de la rosa, ya que tengo un libro de cuentos de hace mil siglos, pero nada como lo que has contado)
    Es curioso saber que la historia esconde una crítica tan dura hacia la forma de tratar a la mujer en esa época, sobre todo en las clases altas donde la mujer era más bien una moneda de cambio, y que como dices eran niñas casadas con ancianos (exagero, pero casi que seguro que era así)
    En fin, sería curioso ver la historia de Villeneuve, pero creo que no vendería tanto como la otra o al menos eso pienso yo.

    Un saludete ^-^

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola princesa!

    Si hubieras visto la cara que he puesto al ver el título de tu entrada, y según leía... es que la historia de La bella y la bestia es una de mis favoritas, me parece fascinante, y desconocía mucho de lo que has compartido. Las diferentes versiones, el trasfondo, todo es maravilloso; no me extraña que haya calado tanto en el imaginario popular, no es para menos. Muchas gracias por esta preciosa entrada, me guardaré el link para releerla con tranquilidad en casa ;)

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  3. Me ha encantado esta entrada. Y mira que no he visto la película de Disney completa, ya que nunca se me ha dado la oportunidad, pero me encantaría leer las historias originales.
    Muy hermosa me ha parecido la historia (adaptación) hecha por Beaumont, y tienes razón, me encantaría ver una adaptación cinematográfica de la historia original de Villeneuve.
    Muchas gracias por compartir esta información, muy interesante de leer!!!

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola Fawn!

    Bua, ¡menuda entrada! ¡Me ha encantado!
    Hay millones de versiones de "La Bella y la Bestia", pero todos parecen tan interesantes... Me apetece leer la versión de Villeneuve. :)

    Al igual que tú, mi adaptación favorita es la de Disney, claramente, jajajaja.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola Fawn!

    Bua, ¡menuda entrada! ¡Me ha encantado!
    Hay millones de versiones de "La Bella y la Bestia", pero todos parecen tan interesantes... Me apetece leer la versión de Villeneuve. :)

    Al igual que tú, mi adaptación favorita es la de Disney, claramente, jajajaja.

    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
  6. ¡Muy interesante entrada! no conocía ni la mitad sobre todo lo que había tras esta historia...
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  7. Hola Fawn!!

    Me ha encantado la entrada! Muy completa! Es uno de mis cuentos favoritos, aunque nunca he tenido la ocasión de leer la versión original de Villeneuve, sólo la conozco por resúmenes. En teoría Christophe Gans usó esta versión para la película de este año según dice en las entrevistas, aunque me parece que ha sido más influido por Cocteau.

    Si te gusta la de de Disney, tengo un blog dedicado al Clásico (aunque también hablo de otras versiones a veces), te dejo el link por si te quieres pasar:
    http://bellaybestiason.blogspot.com.es/

    Besos!

    ResponderEliminar
  8. Aplausos - aplausos
    y más aplausos ^^
    es divina esta entrada
    claro es mi cuento favorito, siempre dije que no tenía mucho que ver con el de disney
    pero aun así todo me gusta
    Preciosas ilustraciones
    precioso tu trabajo extenso

    besos
    y buen finde
    ^^

    ResponderEliminar
  9. hermosa entrada Fawn me a gustado mucho hadita de los cuentos de hadas ojala pronto nos tengas una nueva y maravillosa entrada te mando muchos besos de caramelo y como tu me dices caricias a alma siempre están presentes en mis oraciones tu y tus papis

    ResponderEliminar
  10. preciosa entrada Fawn me a gustado mucho hadita de los cuentos de hadas como siempre te has lucido me encanta tu blog Fawn y te mando muchos besos de chocolate y caricias al alma

    ResponderEliminar
  11. Maravillosa Entrada, completa y detallada; que nos sirve para conocer mejor los entresijos de esta Historia y sus otras versiones.
    No conocía la versión original de Villeneuve.
    Abrazos y Besines.

    ResponderEliminar
  12. Como siempre, muy interesante y trabajada. Me interesa mucho saber quienes fueron los primeros en recopilar los cuentos de hadas de siempre, y de donde surgieron, asi que gracias por compartirlo.
    Tengo curiosidad por saber la historia de Gabrielle Villeneuve, aunque igual es dificil de encontrar.
    Los trasfondos y significados del cuento me han parecido especialmente interesantes.

    ResponderEliminar
  13. Me gustó tu entrada... ojalá pudiera leer la version de Villeneuve pero no logro encontrarla u.u' de verdad espero algún día hacerlo.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...