miércoles, 29 de enero de 2014

"Las hadas" de Charles Perrault

Hace tiempo que no publicaba una entrada con un cuento clásico, así que creo que ya toca estrenar el 2014 en este aspecto. En esta ocasión, os traigo uno de Charles Perrault, titulado "Las Hadas":

Érase una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía tanto en el carácter y en el físico, que quien veía a la hija, le parecía ver a la madre. Ambas eran tan desagradables y orgullosas que no se podía vivir con ellas. La menor, verdadero retrato de su padre por su dulzura y suavidad, era además de una extrema belleza. Como por naturaleza amamos a quien se nos parece, esta madre tenía locura por su hija mayor y a la vez sentía una aversión atroz por la menor. La hacía comer en la cocina y trabajar sin cesar.

Entre otras cosas, esta pobre niña tenía que ir dos veces al día a buscar agua a una media legua de la casa, y volver con una enorme jarra llena.


Un día que estaba en la fuente, se le acercó una pobre mujer rogándole que le diese de beber.
- Como no, mi buena señora -dijo la hermosa niña. Y enjuagando de inmediato su jarra, sacó agua del mejor lugar de la fuente y se la ofreció, sosteniendo siempre la jarra para que bebiera más cómodamente. La buena mujer, después de beber, le dijo:
-Eres tan bella, tan buena y tan amable, que no puedo dejar de hacerte un don -pues era un hada que había tomado la forma de una pobre aldeana para ver hasta dónde llegaría la gentileza de la joven-. Te concedo el don -prosiguió el hada- de que por cada palabra que pronuncies saldrá de tu boca una flor o una piedra preciosa.

Cuando la hermosa joven llegó a casa, su madre la reprendió por regresar tan tarde de la fuente.

-Perdón, madre mía -dijo la pobre muchacha- por haberme demorado-; y al decir estas palabras, le salieron de la boca dos rosas, dos perlas y dos grandes diamantes.
-¡Qué estoy viendo! -dijo su madre, llena de asombro-; ¡parece que de la boca te salen perlas y diamantes! ¿Cómo es eso, hija mía?

Era la primera vez que le decía hija. La pobre niña le contó ingenuamente todo lo que le había pasado, no sin botar una infinidad de diamantes.

-Verdaderamente -dijo la madre- tengo que mandar a mi hija; mira, Fanchon, mira lo que sale de la boca de tu hermana cuando habla; ¿no te gustaría tener un don semejante? Bastará con que vayas a buscar agua a la fuente, y cuando una pobre mujer te pida de beber, ofrecerle muy gentilmente.
-¡No faltaba más! -respondió groseramente la joven- ¡ir a la fuente!
-Deseo que vayas -repuso la madre- ¡y de inmediato!


Ella fue, pero siempre refunfuñando. Tomó el más hermoso jarro de plata de la casa. No hizo más que llegar a la fuente y vio salir del bosque a una dama magníficamente ataviada que vino a pedirle de beber: era la misma hada que se había aparecido a su hermana, pero que se presentaba bajo el aspecto y con las ropas de una princesa, para ver hasta dónde llegaba la maldad de esta niña.

-¿Habré venido acaso -le dijo esta grosera mal criada- para darte de beber? ¡Justamente he traído un jarro de plata nada más que para dar de beber a su señoría! De acuerdo, bebe directamente, si quieres.
-No eres nada amable -repuso el hada, sin irritarse-; ¡está bien! ya que eres tan poco atenta, te otorgo el don de que a cada palabra que pronuncies, te salga de la boca una serpiente o un sapo.

La madre no hizo más que divisarla y le gritó:
-¡Y bien, hija mía?
-¡Y bien, madre mía! -respondió la malvada, echando dos víboras y dos sapos.
-¡Cielos! -exclamó la madre- ¿qué estoy viendo? ¡Tu hermana tiene la culpa, me las pagará! -y corrió a pegarle.

La pobre niña arrancó y fue a refugiarse en el bosque cercano. El hijo del rey, que regresaba de la caza, la encontró y viéndola tan hermosa le preguntó qué hacía allí sola y por qué lloraba.

-¡Ay!, señor, es mi madre que me ha echado de la casa.

El hijo del rey, que vio salir de su boca cinco o seis perlas y otros tantos diamantes, le rogó que le dijera de dónde le venía aquello. Ella le contó toda su aventura.

El hijo del rey se enamoró de ella, y considerando que semejante don valía más que todo lo que se pudiera ofrecer al otro en matrimonio, la llevó con él al palacio de su padre, donde se casaron.
En cuanto a la hermana, se fue haciendo tan odiable, que su propia madre la echó de la casa; y la infeliz, después de haber ido de una parte a otra sin que nadie quisiera recibirla, se fue a morir al fondo del bosque.


~FIN~

17 comentarios:

  1. Hola Fawn. Veo que a tí al igual que a mí nos encanta todo lo de Charles Perrault y las historias fantásticas. Hadas, duendes, amor, nobleza.

    Me encató, me dejó sin palabras, es de mis lecturas favoritas ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro mucho de que te haya gustado, Amalia :)

      Besos de colores!

      Eliminar
  2. ¡Hola princesa!

    Este cuento me resulta familiar, aunque menos que otras de Perrault, pero no por ello es menos hermosa y con una gran moraleja, algo que me encanta en las historias. Gracias por traérmela de nuevo a la memoria.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha sido un placer, linda. Ha sido un placer compartirla con todos ustedes :)

      Besos de colores!

      Eliminar
  3. ¿Qué tendrán estos cuentos que lean cuando se lean siempre consigue emocionarte de alguna manera?

    Es un cuento más que premia la virtud y castiga la mediocridad. En este caso no leo nada entre lineas y el texto se nos muestra repleto y lleno de ideas claras sobre lo que quiere expresar el autor. En su brevedad reside el encanto de la intensidad. Y celebro que sea así, porque podría haberse extendido en hacer sufrir a la hermana mayor o recrearse narrando una boda como la hermana menor merece. El hecho de que opte de centrarse en la bendición de la conducta y en el castigo de la ruindad me parece un acierto porque el mensaje cala más profundamente y como ejercicio de enseñanza de valores, creo que es óptimo.

    Gracias por seguir llenando de magia este lugar, Fawn. Sea lo que sea lo que muestres, lo riegas con ese polvo de hadas que sólo tienen las personas que un don, parece que hayas dado de beber a una anciana en una fuente ^_^.

    Que tengas un día lleno de sueños cumplidos y sonrisas pintadas en el cielo de tu hondonada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso me pregunto yo también, Juanjo.

      Desde pequeña, me apasionan estos relatos que te hacen disfrutar, reflexionar y buscar esos mensajes ocultos que nos trasmiten en tantas ocasiones. Estoy completamente de acuerdo además en tu opinión con éste ;)

      Besos de colores y muy feliz noche cargada de sueños cumplidos :D

      Eliminar
  4. Estas historias son geniales, cortas, pero llenas de mensaje.
    Es bonito releerlas de vez en cuando, aunque esta no me sonaba y ahora ya la conozco. Realmente las que he leído de este tipo encierran moralejas similares y son realmente bonitas, que invitan a la reflexión.

    Grande Perrault, gracias por compartirlo corazón.
    Un beso enorme!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy completamente de acuerdo contigo, linda. Qué sencillos parecen de primeras y cuántos mensajes hay entre líneas ;)

      Besos de colores, Pao!

      Eliminar
  5. Adoro los cuentos con moraleja, siempre te dejan un gran consejo o una buena enseñanza.
    Un beso Fawn
    Lena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es muy cierto, Lena :)

      Besos de colores!

      Eliminar
  6. Me encanta este cuento! con su moraleja y todo, aunque el final lo veo demasiado fuerte. Nunca lo había leído.

    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro mucho de que haya sido un descubrimiento y que te haya gustado, Soul :D

      Besos de colores!!!

      Eliminar
  7. hola preciosa como estas

    hola mi linda hadita de los cuentos de hadas hacia mucho que no te ponía un comentario en el blog como siempre estamos en comunicación por el face perdón

    hacia mucho que no leía este cuento cuando vi el titulo ni siquiera me acordaba de a verlo leído pero en cuanto lo empecé volví a recordarlo es un cuento corto pero muy bonito es parecido al de la novia del invierno son cuentos preciosos y que dejan un muy buen sabor de boca y una gran enseñanza

    bueno preciosa hadita de los cuentos de hadas estamos en contacto te mando un gran abrazo de oso y muchos besos de colores cuídate

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Veo que eres toda una experta en cuentos!! Conoces muchísimos :D

      Me alegro mucho de leerte por aquí, ya echaba en falta tus comentarios, mi princesa mexica ;)

      Besos de colores y que Campanilla te cuide y guarde, linda.

      Eliminar
  8. Leí esta fábula cuando era muy peque, pero siempre es grato volver a releerlos sobretodo si son de aquel genio inmortal que es Charles Perrault.

    Aprovecho la oportunidad para hacerte una sugerencia, Princesa Fawn: si pudieses subir una entrada con todas las brujas y hechiceras, ya que el personaje de -Maleficent- (Maléfica) toma mucho auge con la soberbia interpretación de Angelina Jolie.

    En el Calendario Chino, el Nuevo Año 2014 se inicia este 31 de enero:
    Los Mejores Deseos de Dicha y Prosperidad para ti Princesa Fawn y para todos y cada uno de los foreros que participáis en este blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la sugerencia, Frederick. Tengo entradas pendientes sobre seres fantásticos. Son entradas que me llevan tiempo ya que hay que recopilar mucha información, pero tomo muy buena nota de tu sugerencia y me pondré a ello ;)

      Espero que el 2014 también te traiga dicha y salud, Frederick :)

      Besos de colores y caricias al alma.

      Eliminar
  9. ¡Hola, Fawn!
    Este cuento la había leído varias veces, y de hecho yo lo recordaba más largo. Tal vez fuera una versión de este mismo, pero la cuestión es que continuaba tras la boda con el príncipe, la madre y la hermana desagradable intentaban aprovecharse de esta nueva situación, engañar al príncipe... y, entre unas cosas y otras acababan... bueno, ¿lo busco y te lo cuento?

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...