viernes, 25 de octubre de 2013

Escapadas de Verano (4ª Parte): De ruta por El Bierzo

Última entrega dedicada a esas escapadas del ya finalizado verano, aunque el otoño de momento aún tiene temperaturas muy agradables que no nos hacen añorar en exceso el verano, aunque yo os confieso que me encanta el otoño por esos paisajes teñidos de colores naranjas, dorados y amarillos. En esta entrada os traigo la última entrada de mis escapadas veraniegas y seguimos de ruta por mi tierra. En esta ocasión, es para acercaros hasta el precioso pueblo de Balboa y la belleza de Villafranca.


Balboa es un pueblo lleno de encanto, que nos transporta en el tiempo con sus características casas conocidas como pallozas, construcciones de origen celta y éste es uno de los pocos lugares donde podemos disfrutar de ellas en directo:




En el interior de una de las pallozas que es un bar donde podemos
deleitarnos de la peculiar construcción de las mismas mientras
escuchamos música celta



El pequeño puente conocido como "La pasarela de los besos"






Situado sobre una colina que domina el valle, en la confluencia del Arroyo Areal con el río Balboa, posiblemente se edificó sobre un castro celta-astur, con finalidad defensiva al igual que la mayoría de los castillos bercianos. En la actualidad solo queda en pie parte de la torre del homenaje y algún resto de sus muros.

Del carácter señorial que se vislumbra en sus ruinas, encuentramos referencias en el siglo XIV, cuando perteneció a D. García Rodriguez, Adelantado Mayor de Galicia en dicho siglo; de Los Rodríguez de Valcarce pasará al Conde de Lemos en el siglo XV, perteneciendo igualmente a los Marqueses de Villafranca (siglo XVI), y siendo vendido mas tarde a los Reyes Católicos que lo incorporaron a la Corona de León.


Iglesia de Santa Marina


Después de la visita al pueblo de Balboa (al que volveré en cuanto pueda para hacer una ruta que desemboca en una cascada), tomamos rumbo hacia uno de los pueblos más conocidos en mi comarca: Villafranca y que presume de poseer un patrimonio monumental único en El Bierzo como es:

El castillo del siglo XVI

La Iglesia de Santiago. Siglo XII

En la portada norte, conocida como "Del Perdón", con mi querida Ani.

Convento de San Nicolás



La Colegiata. Siglo XI

En el interior de La Colegiata



Un poco de historia sobre Villafranca Del Bierzo: Hachas neolíticas, una punta de lanza de bronce y un supuesto ídolo de la Edad del Bronce, conservados en el museo de los PP. Paúles, son los testigos materiales de una población que tendría ya cierta importancia en época prerromana y romana, a la vista de los abundantes restos castreños y de las explotaciones auríferas.
El cercano Castro de la Ventosa, nos da fe del emplazamiento de la primitiva ciudad celta de Bergidum, luego trasladada a Cacabelos con el nombre de Bergidum Flavium como capital del Convento Jurídico de Astorga. Y por la zona discurrirían las calzadas prerromanas XIX y XX mencionadas en el Itinerario de Antonino.
La cita más antigua conocida sobre la zona es de época de Bermudo I el Diácono, por el año 791, como lugar de una batalla, librada junto al Burbia, entre los musulmanes que regresaban deGalicia y los cristianos del rey asturiano, quedando diezmadas sus huestes en la refriega y cediendo la corona a su sobrino Alfonso II el Casto.
El comienzo de las peregrinaciones a Compostela, tras el descubrimiento del cuerpo del Apóstol en el año 813, y las dificultades para atravesar el Camino hacen que vayan surgiendo núcleos privilegiados para asistencia de los peregrinos y Villafranca sería la antesala del angosto valle del río Valcarce, junto a los pasos o puentes sobre el río Burbia, el Valcarce y el arroyo de la Barboriña, constituyendo el término de una de las jornadas de peregrinación a Santiago en el Codex Calixtinus. (Rabanal-Villafranca-Triacastela).
Aunque la leyenda relacione los orígenes de Villafranca con los vaqueiros de Tineo y Luarca que bajaban a las brañas de Valdeprado y Leitariegos y que, deseando valles de mayor bonanza, confiaron la búsqueda en una vaca blanca que vino a asentarse en Villafranca, el origen más propio se asocia al monasterio de Santa María de Cluniaco ó Cruñego, donde benedictinos franceses deCluny –los monjes negros- se asientan en 1070 bajo el reinado de Alfonso VI, para atención de los peregrinos franceses y trayendo, entre otras cosas, el cultivo de la vid. También se asocia a los hospitales para atención de peregrinos que surgen a lo largo de la Ruta.

Castillo de Villafranca del Bierzo.
Junto con lo anterior, se fue formando un burgo de francos, peregrinos franceses que permanecerían en estas tierras y que daría el nombre “villa francorum” e importancia a la población. Sin duda se establecerían también judíos, gallegos y gentes de otras tierras. También se habla de villa sin franquicias. Durante varios siglos tendría dos corregidores, uno para los francos y otro para los del lugar.
El auge de la ruta inclina al rey Alfonso VI a otorgar una cédula el 17 de diciembre de 1072, eximiendo a los peregrinos del pago del portazgo que exigía el castillo de Santa María de Autares, próximo a Villafranca, en “ofrenda al Apóstol bajo cuyo poder está toda España”.
También es mencionado el Vico Francorum en un documento de 1120 y se conservan otros que recogen transacciones urbanas (1147) ó licencias (de doña Urraca a Pedro Bruno en 1152 para construir un horno). En 1186, el obispo de Astorga obtuvo una bula papal para fundar una iglesia en suelo próximo a Villafranca, que pudiera ser la de Santiago, donde los “concheiros” imposibilitados de concluir la ruta jacobea podrán aquí ganar el jubileo.

Antes de acabar el siglo XII, Alfonso VII el Emperador le otorgó el señorío, situando al frente a su hermana, la infanta Sancha Raimúndez. Se continuó con doña Urraca, esposa de Fernando II, rey que repuebla la villa y fecha en ella hasta veinte cartas, y con doña Teresa, esposa de Alfonso IX de León, rey que visitó la villa en diecinueve ocasiones y otorga el 1 de febrero de 1192 los primerosFueros, confirmados en 1230, a doña María de la Cerda (condesa de Medinaceli) hasta llegar a Pedro Fernández de Castro, mayordomo mayor de Alfonso XI y luego Conde de Benavente, a quien se lo confiscó Enrique III, para concedérselo a don Pedro Enríquez de Castillaconde de Lemos, en 1394.
Más tarde, la villa pasaría a pertenecer al Arzobispo de Santiago de Compostela, don Pedro de Luna, que se la vendería en 1445 a don Pedro Álvarez Osorio, casado con doña Beatriz Enríquez de Castilla, quien era hija de Pedro Enríquez de Castillaconde de Lemos.
Una descripción de un documento del archivo del monasterio de Santiago de finales del siglo XV, nos habla de “sus calles estrechas y, debido a este trazado y a su oscuridad, se cometían durante la noche toda clase de delitos. Había en ella muchos pobres y no disponían de bienes propios. Sus vecinos eran campesinos que vendían en las puertas de sus casas: vino, panes, pescado, fruta, aceite, paja, cebada, carneros y cabritos. También lo hacían los hidalgos”. El fraile servita alemán Hermann Kuning de Bach deja anotados sus recuerdos al pasar en 1495, especialmente en lo que se refiere al vino.

En 1486, los Reyes Católicos convierten el Señorío en Marquesado de Villafranca del Bierzo a favor de Luis Pimentel y Pacheco –hijo del Conde de Benavente- y Juana Osorio y Bazán. Su hija y heredera María, casó con don Pedro Álvarez de Toledo de la casa de Alba, que sería Virrey de Nápoles y a partir del cual, los marqueses comienzan a acumular títulos nobiliarios hasta llegar a ser Grandes del Reino con el décimo Marqués (Antonio María Álvarez de Toledo y Pérez de Guzmán el Bueno) título concedido por Carlos III o condes de Peña Ramiro desde 1871.

También pasó por Villafranca el emperador Carlos V cuando se dirige a Santiago para convocar las Cortes de 1520, origen de la guerra de las Comunidades. Aquí recibió a una comisión de castellanos que solicitan se celebren las Cortes en Castilla.
En los siglos XIV y XV, se desarrolló un núcleo de artesanos y una incipiente burguesía gremial que daría auge y esplendor a la villa y que iría en aumento en años sucesivos, como demuestran los importantes edificios (Castillo, Colegiata y conventos de la Concepción, San José, San Nicolás, la Anunciada, la Divina Pastora,…) que se construyen a lo largo del XVI y XVII.
La abadía cluniacense había entrado en crisis y a principios del XIV estaba en estado ruinoso aunque pervivió ocupada por los monjes hasta principios del XVI, bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora. Al llegar el Marqués a Virrey de Nápoles en 1529, aprovecha su alta situación política para obtener la transformación del monasterio cluniacense en colegiata de canónigos, extendiendo los Papas cuatro bulas favoreciendo la erección (1529, 1531 y 1532) y llegando a tener abad mitrado, 24 canónigos dependientes de Roma y 60 parroquias bajo su jurisdicción.
Cerca del Castillo se encontraba el convento de Dominicas de la Laura, fundado a principios del siglo XVII por doña María de Toledoduquesa de Alba, que viajó a Peñalba para traer importantes reliquias de San Genadio y sus compañeros, y que se trasladaría a los pocos años a Valladolid.
En 1715 una gran inundación anegó el convento de la Anunciada y muchas casas, suponemos que en la zona de la calle del Agua, por ser la parte más baja. El año 1589 sufrió el azote de la peste y fueron muchas las víctimas.

En los siglos XVII y XVIII llegó a ser un destacado centro comercial, artístico y cultural. El Marqués nombra para el gobierno de la villa y once localidades de su jurisdicción dos alcaldes ordinarios, un corregidor, seis regidores y cinco escribanos de número. La economía se basa en un nutrido grupo de artesanos (casi el 50 por ciento de la población), que unido a la actividad ganadera y agrícola, genera la celebración de ferias y mercados concurridos. Las ferias anuales de San Antonio y de Santiago se celebran desde época medieval.
También fue en esta época la capital religiosa de El Bierzo, tanto por el número de eclesiásticos como por las rentas que recibía la Iglesia. A mediados del XVIII contaba con 41 clérigos, incluidos abad y canónigos de la colegiata y 131 religiosos: 18 jesuitas, 36 religiosos en San Francisco, 29 concepcionistas, 26 clarisas y 22 agustinas recoletas. Como antes se apuntó, el Cabildo de la Colegiata de Santa María, exenta de la jurisdicción de Astorga, dependía de la Silla Apostólica con mesa, fábrica, bolsa común y todas las insignias colegiales. De él salieron hombres ilustres como su presidente Muñoz Torrero, el protagonista más destacado de las Cortes de Cádiz y de la Constitución de 1812. En el XIX pasaría a ser iglesia parroquial de la Asunción.

En junio de 1808 destacó la villa por ser Cuartel General del Ejército de Galicia. Saqueada tres veces por los fugitivos ingleses en la guerra de la Independencia, sería esquilmada por los franceses, que también la ocuparon. Desmantelaron el castillo, robaron en la Colegiata y la Anunciada, profanaron las tumbas de San Lorenzo de Brindis y de los marqueses, quemaron el archivo municipal. Aquí murió en 1808 el general que dirigía las tropas españolas contra NapoleónAntonio Filangieri. Liberada por tercera vez y ya definitivamente, en 1810, se convirtió en el centro de operaciones para la conquista de Astorga, al mando del general Santocildes.
El 27 de enero de 1822 se crea la Provincia de Villafranca del Bierzo por decreto de las Cortes , que incluía El Bierzo y Valdeorras (actualmente en la provincia de Orense). En junio fue constituida la primera Diputación de la nueva provincia, con capital en la Villa y abarcando además de ésta, las villas de TorenoPonferradaBembibre y El Barco de Valdeorras, entre otras, hecho que solo duraría diez años pues la nueva división administrativa decretada el 30 de noviembre de 1833 repartiría su territorio entre las nuevas provincias de Orense y León.
El 14 y 15 de agosto de 1858, la villa recibiría la visita de la Reina Isabel II y del Príncipe de Asturias, futuro Alfonso XII, con desfiles, fuegos de artificio, arco floral en la plaza mayor y estancia en el Palacio de la Marquesa de Campomanes, en la calle del Agua.

Hasta mediados de siglo XX mantuvo su hegemonía dentro de El Bierzo gracias a su destacado papel en lo funcional, administrativo y demográfico. La base económica se centraba en la artesanía, el comercio local, las ferias y las actividades administrativas. A principios del siglo XX era el tercer núcleo provincial en importancia y población tras la capital y Astorga, quedando ahora relegado por otros núcleos, especialmente Ponferrada, aunque se sitúa en la primera línea de importancia turística, gracias a su belleza y al paso de las peregrinaciones, que en la segunda mitad de este siglo han renacido con especial fuerza en toda Europa. Desde 1943 y hasta 1966 fue cabeza de uno de los dos partidos judiciales en que se dividía El Bierzo, pasando después al de Ponferrada.


Intentaré ir haciendo más entradas de este estilo para enseñaros más rincones con encanto de mi tierra para que los que no la conocéis podáis disfrutar un poquito de ella a través de estos pequeños reportajes. Y ya os adelanto que tenemos un castillo precioso que espero enseñaros en una próxima reseña sobre mi ciudad natal...

*** Besos de colores y feliz fin de semana cargado de sueños cumplidos ***




15 comentarios:

  1. Una maravilla de viaje !!!
    lugares preciosos, con historia, arquitectura para disfrutar!!
    y esa pasarela... que bonito !!!!

    gracias por invitarnos y dejarnos soñar...


    besos de finde

    ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias a tí por comentar siempre con tanto cariño, princesa Elia.

      Para mí es un placer compartir rincones de mi tierra con todos vosotros ;)

      Besos de colores, linda!

      Eliminar
  2. Unas fotos geniales. Me encanta el turismo rural y visitar cada rincón de España. Iglesias monasterios, bosques o rios, me da igual con tal de disfrutar de una vista hermosa de mi tierra.
    Besos
    Lena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Compases Roto. Yo opino igual que tú ^_^

      Besos de colores!

      Eliminar
  3. ¡Hola Fawn!

    ¡Qué bonitos los dos pueblos! Villafranca sí que me sonaba, creo que alguna vez he oído hablar de él, pero Balboa no. Éste último me ha encantado, con esas casas y ese puente me ha recordado a la aldea de Astérix y Obélix jajaja Villafranca parece un pueblo que merece la pena visitar, tiene unos monumentos grandiosos. Las fachadas del convento y de la Colegiata me han encantado. Estoy deseando ver esa entrada sobre el castillo de tu ciudad:)

    Gracias por descubrirnos estos pueblos.

    Un besito.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Verdad qué si? A mí también me recuerda a la aldea de Asterix ^_^

      Muchas gracias por tus palabras y por comentar, princesa de cuentos :)

      Besos de colores, linda!

      Eliminar
  4. Querida Fawn como siempre una maravilla leer las crónicas de tus viajes. Tienes una tierra preciosa y con una apasionante Historia. Mil gracias por compartirlo con nosotros y por esas fotos preciosas que nos trasladan hasta allí.
    Me encantará leer la entrada dedicada a tu ciudad natal :)
    Muchos besitos y que tengas una preciosa semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, mi bella Marie.

      En breve, intentaré ponerme con esa entrada ;)

      Besos de colores, mi bella dama!

      Eliminar
  5. ¡¡Que preciosidad de sitio!! :D
    Me parece precioso todo lo que has visto este verano >w< espero poder ir algun día por allí, lo malo es que me pilla muy lejos :(

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Sorasaku!!!

      Espero poder verte por tierras del norte muy pronto, seguro que antes de lo que te imaginas y nos hagas una crónica de tu viaje ;)

      Besos de colores, linda!

      Eliminar
  6. Me encantan estas entradas, aunque ya haya visto por facebook vuestras fotitos. Son todas preciosas ^^

    Ojalá pueda ir alguna vez por ahí, para conocer tu tierra que es bien bonita (aunque espero poder conocerte a ti antes =P)

    Un besote enorme mi preciosa hadita, y que tengas una fantástica semana!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, corazón. Si algo me apasiona en esta vida de forma extrema, ese algo es viajar y siempre que puedo, hago alguna escapada. Uno de mis grandes sueños sería recorrer el mundo, pero sin ser rica, lo veo difícil... jiji

      A ver si tienes la oportunidad de venirte pronto para acá y te llevo de ruta turística y de pinchos, que tenemos unos pinchos que quitan el sentío... jiji

      Besos de colores, preciosa!!!!

      Eliminar
  7. Unas fotos muy chulas. El Bierzo es una zona que no conozco (como tantas otras xD), pero tiene una pinta excelente. Mira que estuve cerca cuando estuve hace un par de años por León, pero no me dio el tiempo para más...

    ¡Besos y buen fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si tienes oportunidad para otra ya sabes, que esta tierra es bella pero sus alimentos más... jiji :)

      Besos de colores, Raist!

      Eliminar
  8. Una razón más para visitar el Bierzo. ¡Me encantan los castros celtas!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...