martes, 18 de diciembre de 2012

Los desgraciados amoríos de Apolo




Apolo era el dios del orden, la luz, las artes, la verdad; su padre de dio el don de la profecía y las musas le hicieron la corte. A diferencia de su padre, sus amores nunca fueron correspondidos, y a semejanza también del mismo, sus amores estuvieron signados por la desgracia; aunque por razones distintas. La más conocida es su aventura con una dríade (ninfas de los bosques y los arboles) llamada Dafne, que era hija de un dios río (Ladón de Arcadia o Peneo de Tesalia).


Según el mito Apolo se burló del joven Eros, indicándole que el arco y las flechas eran armas de hombres (que eran también sus armas) y no de un niño. Eros, que si bien tenía apariencia de niño, era un protogenos (un primero) y un daimon, que fue traído a carne con ayuda de los amores de Afrodita y Ares, no dijo nada pero su venganza no fue menos que terrible...

Mientras Apolo disfrutaba un paseo por el bosque, en una de sus tantas cacerías con su hermana Artemisa, vio a la joven Dafne, que acompañaba en el cortejo; Eros apuntó una flecha dorada al corazón del dios y este prendado de la driade la persiguió. Sobre Dafne la flecha de Eros fue de plomo, y un asco y desprecio se prendió en la joven driade contra el apuesto dios.

Mientras más corría Apolo por alcanzarla, más huía Dafne, que al llegar a la orilla del río de su padre pidió su ayuda y él la transformó en un arbusto de laurel. Las hojas del árbol desde entonces coronan a Apolo, a los héroes y a atletas vencedores.

Coronis era una joven griega pretendída y amada por Apolo; pero que era deseada también por un joven de la región de Tesalia (los diversos autores no se ponen de acuerdo con el nombre del chico); para vigilar a la amada Apolo deja un cuervo, pero este viendo una posible pareja se distrae de sus labores. Para ocultar su falta el cuervo miente sobre la relación entre el chica y el joven de tesalia. Molesto Apolo vuelve negras las blancas plumas del cuervo y castiga no sólo al ave, sino a toda su raza por ser un ave que trae malos augurios; luego baja a la tierra y disparas sus flechas en la joven, que estaba embarazada del dios. Tarde descubre el dios su error y haciéndole la cesárea rescata al bebe quien será llamado Asclepio, y quien se convertirá en el dios de la medicina.

Otras de sus “casi amantes” fue Casandra, princesa troyana a quien dio el don de la profecía a cambio de ser su amante, pero la chica después de recibir el don se negó a pagar el resto del trato; al no poder quitar un don dado, Apolo la maldijo escupiéndole en la cara y nadie creería sus predicciones. El don ahora convertido en maldición la termino casi por volver loca; cuando predijo que su hermano, París, traería la destrucción de su pueblo, nadie le creyó; que el caballo de madera destruiría Troya, nadie le creyó. Su familia creía que estaba loca y la mantenían encerrada en la casa.

Una vez concluida la guerra de Troya, durante el saqueo de la ciudad, Áyax (el menor, ya que hubo dos héroes de igual nombre luchando en Troya), encontró a Casandra refugiada bajo un altar dedicado a Atenea y la princesa se agarró a la sagrada estatua de la diosa para evitar ser violada, cosa que no pudo evitar y como castigo a la violación de su templo, Atenea pidió a Poseidón que hundiera la nave de Áyax

La nave se hundió con la tormenta, pero Áyax terminó sobre unas piedras. Una vez que la tormenta pasó y Áyax despertó, comenzó a burlarse del dios que por más esmero no había conseguido matarlo. Poseidón surgió de las aguas y sosteniendo su tridente y se lo arrojó. El arma atravesó el pecho de Áyax y se ensartó a la roca, matándole al instante. Tan pronto como su alma le abandonó, el tridente y su cuerpo se transformaron en piedra y allí quedaron, como una roca alta que sobresale de las aguas del mar Egeo para el resto de los días.

Volviendo a Casandra, fue convertida en esclava-concubina de Agamenón; y cuando le dijo al rey de su pronta muerte por traición, este tampoco le creyó, el rey y Casandra morirían pronto a manos de la reina Clitemnestra y su amante EgistoLa madre de Casandra, la reina Hécuba, según algunos mitos fue transformada en una perra, que aúlla en la noche lamentándose de la muerte de sus hijos en la guerra.

Leucótoe y su hermana de Clitia estaban enamoradas de Apolo. Al ganar Clitia el puesto de amante, su hermana le contó a su padre los amores de su hija. Órcamo ordenó que Leucótoe fuese enterrada viva. Apolo intentó devolverle la vida pero no pudo, así que la transformó en una planta de incienso. Clitia no fue perdonada por Apolo y ésta desesperada estuvo nueve días sin comer, sólo viéndolo pasar por el cielo (Sol), hasta que los dioses por compasión la convirtieron en girasol; aun así el girasol sigue todos los días mirando y siguiendo el paso del sol.

Aunque hubo más chicas, Apolo no tuvo mejor suerte; viendo a su padre traer a Ganímedes al Olimpo como amante, Apolo decide probar suerte con los efebos y se enamora del joven espartano Jacinto. En unos juegos para demostrar su poder Apolo realiza un lanzamiento de disco; pero otro dios está también interesado en el joven espartano. Céfiro, el viento del oeste, molesto por haber sido rechazado sopla y el disco termina en la testa del joven Jacinto, que cae muerto. Apolo no permitió que los emisarios del Hades se llevaran el alma y transformó al amante en la flor de jacinto, que desde entonces se usa como señal de luto. En castigo a Céfiro, Apolo lo convirtió en una suave brisa...


Y hasta aquí mi entrada dedicada a Apolo y sus desdichas amorosas. Espero que os haya gustado. Feliz martes!

15 comentarios:

  1. Genial entrada guapetona. Estas son de las que también traería por mi blog más adelante... pero has puesto el listón bien alto =P

    Me encantan las historias de Apolo y, aunque el mito de Dafne es de los más conocidos, debo decir que cuando estudié mitología y supe de su amor con Jacinto me quedé asombrada; me gustó muchísimo ese mito aunque tengan destinos fatales...

    Me alegro de que hayas retomado la sección! Ahora caigo en la cuenta de que yo tengo abandonada la mía xD a ver cuándo me pongo a ello!


    Un besazo grande princesita!

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    1. Muchas gracias, guapa!!

      Creo que el pobre sufrió bastante en lo que amores se refiere y decidí dedicarle una entrada resumida de todo ese "desamor" ;)

      Un beso muy grande y feliz noche de miércoles, preciosa!

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  2. Pobre hombre. Me recuerda a algun personaje de rol que tengo, que no da pie con bola respecto al amor.

    Genial entrada =)

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  3. Hola Fawn! que clara y bien contada esta historia, es muy compleja pero aqui veo todo con mucha claridad, una maravilla.
    Un besote.

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    1. Muchas gracias, Carolina!

      Un beso enoooorme, hadita linda!

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  4. Pobre Apolo! cuántas desdichas sufrió. Fawn, una entrada muy enriquecedora, muchas gracias.
    Besos.

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    1. Verdad? el pobre sí que tuvo unos cuantos males de amores ;)

      Un beso muy grande, argentinita linda!

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  5. Buena entrada, como siempre, Fawn del Mar. Apolo es un dios que personalmente me cae bastante mal, aunque con todos sus "desamoríos" hay veces que me da penita.
    Mi hermana se acaba de leer "La Metamorfosis" de Ovidio y tampoco le cae muy bien. Parece ser que su mala suerte continúa.

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    1. Muchas gracias, Lunedí. Visto de otra forma, Apolo nos da un poco de pena a todos... ;)

      Un beso muy grande, sirenita!

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  6. Me ha encantado!! Siempre he tenido una debilidad por estas historias de mitología ^^ Solo conocía la de Dafne, además de la famosa escultura, realizada a partir de dicha historia.
    Ahora me apetece buscar más historias mitológicas :)
    Besos!!! =^-^=

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  7. Maravillosa paradoja...El más bello y portentoso de los dioses olímpicos, era desgraciado en sus amores...
    Como amante de los relatos mitológicos, agradezco tu publicación...Saludos

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    1. Gracias a tí, Iclea por comentar con tanto cariño ;)

      Besos de colores!

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  8. Maravillosa paradoja...El más bello y portentoso de los dioses olímpicos, era desgraciado en sus amores...
    Como amante de los relatos mitológicos, agradezco tu publicación...Saludos

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  9. El más bello y portentoso de los dioses, era desgraciado en cuestiones amorosas... Maravillosa paradoja de los mitos griegos...

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