sábado, 27 de agosto de 2011

Mis vacaciones de verano. Cuarta Parte

Continuamos en Segovia, y la siguiente parada es en un castillo que parece de cuentos de hadas, uno en el que no estuve en mi anterior visita a la ciudad y que me moría por visitar: el alcazar de Segovia.


"El testimonio más antiguo de la existencia del Alcázar de Segovia es un documento de principios del siglo XII, fechado en 1122, poco después de la reconquista de la ciudad por Alfonso VI, que menciona la fortaleza como un castro sobre el Eresma. En una carta algo posterior (1155) ya se le da el nombre de Alcázar. No obstante, es muy probable que la fortificación existiese en tiempos más remotos, quizá desde la dominación romana, pues en recientes excavaciones se ha encontrado sillares de granito análogos a los del Acueducto. En la Edad Media, el Alcázar, tanto por la belleza de su situación y su indiscutible seguridad militar, como por la proximidad a famosos cazaderos en los bosques serranos, se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla."

 

"Alfonso X, El Sabio demostró hacia Segovia una extrema predilección e hizo del Alcázar una de sus residencias favoritas, hasta los últimos años de su vida, en los que celebró Cortes en esta ciudad que le había permanecido fiel.
En el siglo XIV, Segovia fue testigo de combates entre bandos nobiliarios a los que no fue ajeno el Alcázar, obligando el nuevo empleo de la artillería a reforzar sus murallas y ampliar su sistema defensivo.
Los reyes de la dinastía de Trastámara aprovecharon la nueva crujía, construida paralelamente a la primitiva, para convertirla en un suntuoso conjunto de salones al estilo de los alcázares andaluces. La decoración gótico- mudéjar de estas salas se inicia con la reina Catalina de Lancaster, regente de su hijo Juan II. Durante el reinado de este último tuvieron lugar en el Alcázar las grandes fiestas cortesanas evocadas por Jorge Manrique en sus célebres "Coplas"."




"Enrique IV, tan amante de Segovia, continuó embelleciéndolo y en su reinado debió terminarse la gran torre que lleva el nombre de su padre. Fue el Alcázar fortaleza clave para el dominio de Castilla y de él salió Isabel la Católica para ser proclamada reina en la Plaza Mayor. También tuvo importancia este castillo en las luchas civiles de todas las épocas sucesivas, desde el reinado de Juana la Loca y la Guerra de las comunidades hasta la Guerra de Sucesión en el siglo XVIII y las guerras Carlista en el XIX.
Los reyes de la Casa de Austria lo visitaron frecuentemente y Felipe II celebró en él la boda de velaciones con su cuarta esposa, Ana de Austria. Este rey realizó importantes obras en el Alcázar, como el patio herreriano o cubrir las techumbres con agudos chapiteles de pizarra al estilo de los castillos centroeuropeos.

Más tarde comienza a utilizarse la fortaleza como prisión de Estado, donde estuvieron confinados importantes personajes. Así permaneció hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería, cuyo primer Director fue el conde Félix Gazola, quedando instalado en el Alcázar en 1764. Este centro permaneció aquí, con leves paréntesis hasta el 6 de mazo de 1862, día en el que un incendio destruyó las techumbres. A partir de esta fecha el Colegio, luego la Academia de Artillería, pasó al Convento de San Francisco de Segovia, El Alcázar fue restaurado, en 1898 se instaló en la primera plante del edificio el Archivo General Militar y en 1953 se creó el Patronato del Alcázar de Segovia, responsable del actual Museo"

Quereis verlo por dentro?? allá vamos:



El precioso techo:





Sala del trono:




Representados en figuras están desde el primer rey de España:  Pelayo I hasta los Reyes Católicos:






Los jardines:





Al coger las entradas, tenías la opción de pagar algo más para subir a la torre y yo lo hice pero... mientras subía me empecé a arrepentir: creo recordar que eran 190 escalones de 27 cms cada uno y cuando llevaba unos 50 ya notaba el cansancio, además del calor que hacía. Cuando llegué arriba, no sabía donde estaba pero al ver la vista se me pasó un poco el agobio:






Y hasta aqui, la estancia en el alcázar. Quizás no sea el más espectacular de los castillos por dentro (como vereis en próximas entregas) pero para mí es mi favorito de los que he visto hasta ahora: tiene una belleza elegante y mágica que hace de él que quieras volver a visitarlo y disfrutarlo.

4 comentarios:

  1. Otra cosa que no pude ver en Segovia y que por lo que veo me hubiera gustado mucho :)

    Por cierto, pareces blancanieves en el pozo de los deseos jijijiji ahora te falta cantar: mi priiincipe vendráaa :P (aunque tu principe ya te acompanyaba jeje)

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  2. Oficialmente has hecho que quiera ir, no sabía que hubiese castillos con ese estilo, pensaba que todos los castillos españoles de esa época eran cuadrados y con las torres como los lego. Algún día iré por esos parajes tan bonitos =)

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  3. ay, Sayuri, me sentía como Blancanieves junto al pozo, por eso mi empeño en hacerme dos fotos alli... jiji Si me pongo a cantar, no sé que habría pensado la gente... jeje
    Luar: tenemos muchas cosas bellas en nuestro país, solo es cuestión de irlas descubriendo ;)

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  4. Es de película, qué preciosidad ><

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